22/4/2026
PrensaCOFAE/ Periodista: Rosaire Rivas/ Foto:. En el marco de la celebración del Día Mundial de la Tierra, el Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado se une a la conmemoración global de esta fecha fundamental, reafirmando su compromiso con la promoción de una gestión pública transparente y responsable que considere el impacto ambiental como un eje transversal en la administración de los recursos del Estado.
Esta efeméride, establecida originalmente en 1970 por iniciativa del senador estadounidense Gaylord Nelson, surgió como un movimiento social para exigir políticas públicas que protegieran el entorno natural. Aquella primera manifestación no solo movilizó a millones de personas, sino que sentó las bases para la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la promulgación de leyes cruciales para la conservación. En el año 2009, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) formalizó el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra, reconociendo la interdependencia sistémica entre los seres humanos y los ecosistemas que sostienen la vida.
Bajo el lema de este año, «Nuestro poder, nuestro planeta», COFAE destaca la importancia de la responsabilidad ciudadana y profesional frente a desafíos críticos como el calentamiento global, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. El Instituto subraya que la preservación de los recursos naturales es una tarea que requiere un equilibrio justo entre las necesidades económicas y sociales, garantizando así un futuro sostenible para las generaciones venideras a través de la armonía con la naturaleza.
Desde COFAE, se fomenta la reflexión sobre cómo la correcta auditoría y el seguimiento de los fondos públicos pueden mitigar los efectos del cambio climático, impulsando acciones concretas como el uso de energías renovables y la reducción del consumo de plásticos. COFAE, como ente formativo, reitera su misión de capacitar a los servidores públicos en la supervisión de proyectos que respeten los límites biológicos de nuestro hogar común, entendiendo que la protección de la Tierra es un deber ético y administrativo ineludible.