03/02/2026
PrensaCOFAE/ Periodista: María Leonet/ Fotografía:
Se cumple un mes desde que la voluntad de una nación entera fue agredida por un ataque imperialista, que terminó con el secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros y su esposa, la Primera Combatiente, Cilia Flores. Treinta y dos días han transcurrido, y lejos de debilitarse, el espíritu de Venezuela ha crecido en una demostración histórica de lealtad, amor y una inquebrantable unidad.
En estos días de prueba, el pueblo venezolano ha encontrado en la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, una luz y una guía serena. Con una firmeza admirable, ella ha sabido conducir los destinos de la Patria, siguiendo con absoluta fidelidad la voluntad y los ideales de nuestro Presidente. Bajo su liderazgo, la institucionalidad se mantiene firme, demostrando que el proyecto bolivariano es un cuerpo sólido que no se quiebra ante la adversidad.

Del mismo modo, la respuesta de la calle ha sido contundente. El pueblo se ha congregado múltiples veces en cada plaza y avenida, y lo volverá a hacer hoy, con la misma energía del primer día. Pero este apoyo no solo se manifiesta en la movilización física; se siente en el alma de la nación. Desde los rincones más profundos de nuestra geografía, han brotado miles de cartas escritas a mano: cartas de amor, de esperanza y de fortaleza que han sido enviadas para nuestro Presidente y su esposa, para que en sus manos tengan siempre el cálido respaldo de la fé patriótica.
Estos mensajes, que viajan desde el campo y la ciudad, son el testimonio de un compromiso que trasciende fronteras y muros. Cada palabra escrita por un abuelo, una trabajadora o un joven, le recuerda al mundo que, a pesar de la distancia forzada, Nicolás Maduro sigue siendo el Presidente electo y legítimo de todos los venezolanos. No hay cautiverio que pueda borrar la legitimidad otorgada por el voto soberano.
Hoy, Venezuela vuelve a alzarse en una sola voz. Con la guía de nuestra Presidenta Encargada y el corazón puesto en el retorno de nuestro líder, reafirmamos que la soberanía reside en el pueblo y que ese pueblo ya decidió su destino.