Prensa COFAE/ Periodista: María Leonet/ Fotografía: COFAE

En el marco de la preservación de la memoria histórica y el reconocimiento a los pilares fundamentales de la transparencia y eficiencia administrativa en Venezuela, el Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado (COFAE) rinde homenaje al insigne médico, político y reformador público Gumersindo Torres, al conmemorarse un año más de su partida física. Reconocido como el primer Contralor General de la República, el legado de Torres trasciende las épocas como un ejemplo imperecedero de pulcritud, valentía civil y rigurosidad técnica en la defensa de los bienes de la nación y la soberanía económica del país.

Nacido en Coro, estado Falcón, el 13 de enero de 1875, Gumersindo Torres se graduó en medicina en la Universidad Central de Venezuela en 1897, ejerciendo su profesión con una profunda vocación humanista. No obstante, su entrada a la administración pública marcaría un hito institucional sin precedentes. Al ser nombrado Ministro de Fomento en dos periodos (1917-1922 y 1929-1931), Torres demostró una rectitud inquebrantable frente a los intereses de las grandes corporaciones transnacionales durante el inicio de la era petrolera en Venezuela.

Bajo su gestión se promulgó la histórica legislación de hidrocarburos de 1920 y 1922, instrumento jurídico pionero que estableció los primeros límites e impuestos a las concesionarias extranjeras, defendiendo con criterio científico y patriótico los derechos del Estado venezolano sobre sus propios recursos naturales.

Su trayectoria orientada a la transparencia y la fiscalización exhaustiva alcanzó su cúspide el 21 de octubre de 1941, cuando fue designado para ocupar el cargo de Contralor General de la Nación (hoy Contraloría General de la República), institución concebida bajo la reforma institucional del año 1937. Gumersindo Torres asumió la tarea de consolidar y estructurar el órgano rector del control fiscal en Venezuela, diseñando los primeros manuales de procedimiento, fiscalización y rendición de cuentas orientados a erradicar los vicios administrativos y garantizar que cada recurso público fuese destinado estrictamente al bienestar social y al desarrollo del aparato estatal.

Su gestión sentó las bases de la metodología de auditoría pública en el país, demostrando que la eficiencia técnica debe avanzar de la mano con una moral administrativa inquebrantable. Para COFAE, rememorar la vida y obra de Gumersindo Torres, quien falleció en Caracas el 17 de junio de 1947, representa un deber ético fundamental y una fuente de inspiración directa para el Sistema Nacional de Control Fiscal.

El ejemplo de este ilustre ciudadano reafirma la misión pedagógica del instituto de promover un ciclo de aprendizaje continuo y progresivo basado en los más altos estándares de honestidad, rigurosidad metodológica y amor a la patria. Al formar a las nuevas generaciones de servidores públicos bajo los principios de transparencia que Torres defendió con audacia y pulcritud, COFAE ratifica su compromiso de resguardar el patrimonio nacional, asegurando que el ejercicio del control fiscal siga siendo el escudo protector de los bienes del pueblo venezolano.

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