14/01/2026
PrensaCOFAE/ Periodista: María Leonet/ Fotografía: Cortesía.
El reciente ataque estadounidense que sufrió el país la madrugada del pasado 3 de enero, dejó como saldo más de 100 muertos, el secuestro del Presidente Constitucional Nicolás Maduro y de su esposa, la Dip. Cilia Flores y graves daños a infraestructura estratégica del país. El mismo día del ataque, pocas horas después de que ocurriera, el Fiscal General de la República Bolivariana de Venezuela, Tarek William Saab, denunció la operación militar ejecutada por los Estados Unidos (EE. UU.), pues esta constituye una violación flagrante del derecho internacional: “Es un hecho sin precedentes que marca un antes y un después en la historia contemporánea de América Latina, de todo el hemisferio occidental”.
«En el mundo reciente, incluso si hacemos memoria, un hecho como este no había ocurrido: que un Presidente electo, en funciones, y su señora esposa, aparte de Primera Combatiente de la República, diputada con inmunidad en la Asamblea Nacional, fuesen vilmente secuestrados, privados ilegítimamente de su libertad» expresó el Fiscal General en una entrevista recientemente.
Las declaraciones del Fiscal Saab, refuerzan el compromiso del pueblo venezolano con la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez, a quien se le atribuye una estrategia de contraataque más allá de lo político: Una respuesta social y psicológica, un llamado a la normalidad ante la incertidumbre y la amenaza imperialista. Por esa razón, el Fiscal General abogó por el retorno a la «normalidad», a la «diplomacia de la paz» y a «la mesa de diálogo”, indicando que “hasta el opositor más radical que vive en Venezuela, está en contra de lo que pasó», sostuvo Saab.
Ante el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores; Saab señaló que Maduro posee inmunidad personal absoluta, por su investidura de jefe de Estado, protegiéndolo de cualquier tipo de enjuiciamiento criminal. “Estar procesando a un Presidente que tiene inmunidad… él tiene inmunidad personal absoluta, en tanto es un jefe de Estado, es un Presidente electo, juramentado”, además, agregó que “no puede nadie procesarlo, ni dentro ni fuera de Venezuela, bajo ninguna excusa”.
Saab ratificó que, para el sistema de justicia venezolano, Maduro sigue siendo el Presidente constitucional y que el trato dado a la “doctora Cilia Flores, primera dama de la República”, es parte de un atropello generalizado contra la institucionalidad del país.
Abuso de poder estadounidense
El ataque aéreo iniciado por la nación estadounidense contra Venezuela no solo transgrede las normas internacionales, sino que también constituye una acción denigrante, ejecutada en condiciones de total desventaja frente a un pueblo que, en su mayoría, que poco días antes había recibido el año 2026.
El Fiscal General de la República, Tarek William Saab, subrayó un aspecto significativo de la legislación estadounidense que impide al presidente electo llevar a cabo acciones de esta naturaleza, incluso con la aprobación del Congreso, cuyo consentimiento no está presente en esta circunstancia. “Si tuviese permiso del Congreso, eso debería tener una narrativa real, de hechos ocurridos secuencialmente, que expresen y digan que EE. UU. está frente a una guerra contra tal nación y, en función de eso, se le dan los poderes al presidente. Ni siquiera, remotamente, eso existe”, afirmó Saab.
Asimismo, exige de manera rotunda y continua la liberación inmediata del Presidente Constitucional y de su cónyuge, no solo porque el mencionado secuestro representa una violación del derecho internacional, sino también porque todo el procedimiento judicial que se desarrolla en EE. UU. es inválido. “Hago un llamado al juez que lleva el caso, Alvin Hellerstein, a que pare esta situación en la audiencia que va a ocurrir en marzo, en tanto ellos mismos han dicho que el Cartel de los Soles no existe (…) pero esa fue la coartada en la narrativa para secuestrar al Presidente de la República y su esposa, entonces, ¿qué debe ocurrir? La libertad inmediata”, declaró el fiscal.
Igualmente, recordó que lo que sucedió tras el ataque a Venezuela ya había sido previsto por las autoridades legítimas de Caracas. “Eso no tenía que ver ni con democracia, ni con la presunta —según ellos— ‘dictadura’ venezolana, ni con un cambio de régimen. No, eso ya cayó. Ellos lo dicen abiertamente, ahora dicen que era el petróleo”.
En este contexto, consideró un desatino que una potencia como EE. UU. pretenda argumentar ahora que el petróleo y los recursos naturales de un país sudamericano le pertenecen. “Eso nos retrocede a más de 200 años, cuando el imperio español saqueó los recursos de América, a costa de la vida de millones de indígenas”, reflexionó.