9/12/2025

PrensaCOFAE/Periodista: Rosaire Rivas/ Foto:. El Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado (COFAE), ente formativo de la Contraloría General de la República, rinde homenaje y reconoce la importancia histórica de la Batalla de Ayacucho, un evento que marcó un hito fundamental en la historia de la independencia de América del Sur y que, este año, celebramos en sus 201 años.

El 9 de diciembre de 1824, en la Pampa de Quinua, cerca de Ayacucho, Perú, ocurrió uno de los enfrentamientos militares más decisivos en la lucha por la libertad del continente. La Batalla de Ayacucho fue clave en la independencia de América del Sur, ya que significó el fin del dominio español en la región, consolidando la independencia del Perú y, por extensión, de otros países sudamericanos.

Este combate enfrentó a las fuerzas patriotas, bajo el mando del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, contra el Ejército Real del Perú, liderado por el virrey José de la Serna. A pesar de que los realistas contaban con aproximadamente 10,000 hombres frente a los 6,000 patriotas, la batalla se resolvió en menos de seis horas con una victoria decisiva para los patriotas. La batalla inició a las 9 de la mañana y culminó con la derrota de los realistas, que tuvieron que replegarse tras una feroz resistencia, en la que la división peruana comandada por José de La Mar jugó un papel crucial.

El encuentro armado fue el último gran enfrentamiento de las guerras de independencia hispanoamericanas y significó el final definitivo del dominio administrativo español en América del Sur. Además, ocurrió en un contexto de crisis del Antiguo Régimen, en plena lucha entre liberalismo y absolutismo, en tiempos en los que el reinado de Fernando VII enfrentaba las secuelas de la derrota de Napoleón y la caída del Trienio Liberal, en medio del proceso de independencia de las colonias americanas.

Antes de la batalla, Sucre dirigió a sus tropas con palabras que motivaron a los combatientes: “Soldados, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados! ¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, salvador del Perú!”. Su liderazgo y determinación aseguraron un triunfo que cambió el destino de la región.

Desde COFAE, destacamos la vigencia de estos valores de lucha, libertad y patriotismo, que deben inspirar a las futuras generaciones en su compromiso con la transparencia, la ética y el fortalecimiento institucional. La historia de Ayacucho nos recuerda que la unión y el esfuerzo conjunto son fundamentales para consolidar un Estado soberano, justo y democrático.

En este día, reafirmamos nuestra misión de formar profesionales comprometidos con el control fiscal y la auditoría de Estado, promoviendo el respeto por la historia y los valores que forjaron nuestra independencia.

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