20/11/2025
PrensaCOFAE/Periodista: Rosaire Rivas/ Foto: Cortesía. El Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado (COFAE) se une a la conmemoración de una fecha fundamental en la historia republicana de Venezuela: los 208 años del decreto emitido por El Libertador Simón Bolívar para la incorporación de la octava estrella a la Bandera Nacional, un acto de justicia histórica y reconocimiento a la Provincia de Guayana.
El 20 de noviembre de 1817, desde el Palacio de Angostura, Simón Bolívar, Jefe Supremo de la República, formalizó la inclusión de este nuevo emblema en el pabellón tricolor. Esta decisión se tomó como reconocimiento a la Provincia de Guayana (conformada por los actuales estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro), un territorio estratégico cuya liberación a finales de 1816 fue vital y determinante para la causa independentista.
El texto original del Decreto de 1817, resalta la importancia de la unión territorial para la naciente República: “Habiéndose aumentado el número de las provincias que componen la República de Venezuela, por la incorporación de la Guayana decretada el 15 de octubre último, decreto: Artículo único: A las siete estrellas que lleva la Bandera Nacional de Venezuela se añadirá una, como emblema de la Provincia de Guayana, de modo que el número de las estrellas será en adelante de ocho.”

A pesar de su trascendencia, este decreto tuvo una vigencia breve, siendo derogado en 1821 por el Congreso de Cúcuta en el contexto de la unificación de la Gran Colombia.
Sin embargo, en un acto de profunda significación histórica y reivindicación, el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías, en marzo de 2006, ordenó el cumplimiento del mandato de El Libertador, incorporando definitivamente la octava estrella a la Bandera Nacional. Esta acción subsanó una deuda histórica de casi dos siglos, reconociendo la gesta emancipadora e independentista de Guayana, cuyo apoyo fue incalculable y fundamental para sellar la independencia.
Para COFAE, como institución comprometida con la integridad y la gestión pública, la octava estrella simboliza no sólo un hito geográfico, sino también el espíritu aguerrido y la contribución de un pueblo que jamás se ha rendido. Representa la justicia, la inclusión territorial y la consolidación de la soberanía nacional, principios intrínsecos al ejercicio del control fiscal y la auditoría de Estado.
El ente formativo de la Contraloría General de la República exalta esta efeméride como un llamado a la reflexión sobre el valor de la unión territorial y la justicia social en la construcción de una patria libre y soberana.