14/2/2026
PrensaCOFAE/Periodista: Rosaire Rivas/ Foto:. Hoy, el Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado conmemora una fecha que ha trascendido fronteras y siglos: el Día del Amor y la Amistad. Más allá de una celebración contemporánea, esta fecha nos invita a un análisis sobre la resiliencia de los valores humanos frente a las imposiciones del pasado.
La génesis de esta festividad se sitúa en la Roma del siglo III. Bajo el mandato del emperador Claudio II, se promulgó un decreto que prohibía el matrimonio entre jóvenes, bajo la premisa de que los soldados sin familia rendían mejor en el campo de batalla. Ante esta restricción de los derechos fundamentales del individuo, el sacerdote Valentín decidió actuar bajo la luz de su conciencia, celebrando uniones matrimoniales en la clandestinidad.
Su firmeza ante el decreto imperial le costó la vida el 14 de febrero del año 270. Su sacrificio no sólo dio origen a la figura de «San Valentín», sino que consolidó una de las primeras transiciones culturales hacia una visión más humanista y afectiva en la antigua Eufrasia.
Desde una perspectiva académica y social, el amor y la amistad no deben ser vistos simplemente como emociones pasajeras, sino como relaciones de bienestar que implican compromiso, ética del afecto y la presencia real, en un mundo marcado por la inmediatez digital, el valor de «estar presentes» se convierte en un acto de honestidad y lealtad.
Para COFAE, conmemorar el 14 de febrero es recordar que la base de toda sociedad organizada es la calidad de sus relaciones humanas. El amor y la amistad, entendidos como el acto de impartir lo benigno del ser humano, son los motores que impulsan la colaboración, la confianza y la armonía en cualquier entorno.
Hoy honramos la historia de quien defendió el afecto como un derecho y extendemos una invitación a cultivar sentimientos que construyan, acciones que sumen y una amistad que fortalezca el tejido social de nuestra nación.